"LA TELEVISIÓN ES EL ÚNICO SOMNÍFERO QUE SE TOMA POR LOS OJOS"
Vittorio de Sica. Actor italiano (1901-1974)

15 de febrero de 2018

Crisis de Oxfam, crisis de las ONGs

El escándalo que azota a la ONG británica Oxfam es ya el mayor de los que ha afectado hasta el momento al sector de la cooperación y de la ayuda humanitaria, lo que sin duda repercutirá en los servicios que esta y otras organizaciones similares prestan en diferentes países, pero de manera especial en el Tercer Mundo, y para muestra un botón, solo en la filial española se han dado de baja en los últimos días centenares de socios.

Si algo demuestra lo sucedido, es que no hay peor remedio para situaciones de crisis que intentar ocultarlas y no cortar por lo sano cuando aparecen problemas de los que ninguna organización, entidad o empresa de cualquier ámbito está libre de padecer pues el riesgo cero en el terreno humano o técnico no existe. En este caso, siempre es preferible hacer frente al problema que intentar ocultarlo, pues tarde o temprano saldrá a la luz y la imagen que transmitirá la entidad afectada será la de falta de transparencia.

Ante situaciones como la acaecida hay que poner en marcha actuaciones inmediatas para atajar el problema, al mismo tiempo que se aplica una estrategia proactiva en el ámbito de la comunicación, para de este modo transmitir a la sociedad la tolerancia cero con comportamientos inadecuados, poco éticos o en algunos casos sospechosos de ser delito, al mismo tiempo que se práctica la transparencia y la responsabilidad de la organización no solo hacia los miembros de la misma, sus cooperantes o benefactores, sino también hacia la sociedad en general por ser precisamente ésta la beneficiaria final de su actividad.

Ahora parece que otras ONGs, como es el caso de Médicos Sin Fronteras (MSF), están reconociendo casos de abusos ocurridos hace meses para evitar males mayores en su imagen, reputación y credibilidad tal y como le sucede a Oxfam.

Toda crisis, bien gestionada, puede ser también una oportunidad y de los errores se aprende. Si algo nos ha enseñado lo acaecido, es que las organizaciones del sector de la cooperación deberán plantearse, en caso de no tenerlo, diseñar e implementar un plan de gestión de la comunicación en situaciones de crisis, con las estrategias, herramientas, procedimientos y actuaciones a seguir en casos como el de Oxfam, para de este modo minimizar en la medida de lo posible los efectos negativos sobre la imagen y reputación de la organización. 

Ahora lo que toca es poner coto a lo sucedido, asumir en su caso las responsabilidades a la que hubiera lugar por mala gestión o negligencia, y empezar a trabajar para recuperarse del grave daño sufrido por esta ONG en particular y por el sector en general, afectado por la “crisis contagiosa”, donde pagan justos por pecadores y se pone en tela de juicio a todo un sector que tanto bien hace por los más necesitados y en definitiva por la sociedad en general.